Yoga con gatos

En Estados Unidos, diferentes refugios de animales vieron el potencial de unir a los gatos con el yoga y empezaron a organizar clases en las que los felinos participan como uno más. Lo bueno es que incentivan la adopción, la gente pasa un gran momento y también se recaudan fondos.
En Buenos Aires tenemos una historia diferente pero igualmente amorosa: Myrna tiene varios gatos y da clases de yoga en su hogar. Como los felinos se metían entre los alumnos decidió sacarle provecho al asunto y abrió un espacio para la gente fanática de los gatos.  Dato de lujo: Myrna también es terapeuta floral y reikista.

 

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